Charles Leclerc protagonizó uno de los momentos más preocupantes del Gran Premio de Italia. El piloto de Ferrari sufrió un fuerte accidente en la segunda vuelta de la carrera en Monza, cuando perdió el control de su SF-26 a la salida de la Parabólica y terminó contra las barreras a más de 170 kilómetros por hora. Tras ser atendido en el centro médico del circuito, el monegasco confirmó que no sufrió lesiones, aunque realizará estudios adicionales antes de la próxima fecha de la Fórmula 1, en Madrid.
Leclerc había largado tercero, favorecido por la penalización de Oscar Piastri. Sin embargo, poco después de la partida perdió esa posición con Max Verstappen en la frenada de Ascari y, mientras se defendía del propio Piastri, llegó el incidente que alteró la carrera y encendió las alarmas en Ferrari.
La secuencia comenzó cuando el piloto aceleró luego de apoyar el auto en la Parabólica. El monoplaza se abrió hacia la franja verde, pisó la canaleta más allá de la línea blanca y perdió adherencia. El eje trasero se descontroló en una de las curvas más veloces y exigentes del trazado italiano, especialmente para los neumáticos traseros, y el golpe fue lateral.
Según el sitio especializado Planet F1, el impacto provocó una desaceleración de entre 50 y 60 fuerzas G, un nivel que supone que el cuerpo del piloto soportó por unos instantes entre 50 y 60 veces su propio peso. Las imágenes posteriores mostraron a Leclerc caminando fuera del auto, aunque aturdido. Luego se sentó sobre el césped mientras los comisarios le consultaban por su estado.
El monegasco fue asistido inicialmente por Ian Roberts, médico de la FIA, y después trasladado al centro médico. Su mayor preocupación, según contó, estuvo vinculada a una alteración momentánea en la visión de su ojo derecho.
“Estoy bien. El cuello está bien, solo la vista me daba algún problema al principio. El ojo derecho no me daba una buena visión, pero ahora está todo bien”, explicó. También admitió dolores menores, previsibles después de un choque de semejante magnitud.
Sobre las causas, Leclerc evitó apuntar directamente a haber excedido la línea blanca. “Creo que entre la primera y la segunda vuelta hubo una pequeña diferencia en el modo de entrega de la potencia. Lo revisaremos, pero no quiero comentar demasiado antes de mirar los datos”, señaló.
La dirección de carrera desplegó primero el Safety Car y luego mostró la bandera roja para reparar las protecciones. La eliminación de Leclerc agravó un inicio difícil para Ferrari en su casa: en la largada, además, el monegasco había obligado a Lewis Hamilton a salir de pista, una maniobra que dejó al británico relegado al octavo puesto.